Un plan para limpiar profundamente



Entre las acciones que hago para iniciar la mitad del año es una limpieza profunda de la casa (eso es lo que me permite limpiar 30 minutos al día) pero creo que lo más importante para mi es que es un acto meditativo, así no te lo propongas.


Ahora hace años me podía tomar unos días para sumergirme en la limpieza de mi casa, de un tiempo para acá no he podido, pero he dividido las acciones en 15 días para hacer un poco diariamente y no ir desordenando lo demás. De esa forma es profunda la limpieza y hago otras cosas. Así que se las comparto:


DÍA 1. EMPIEZA POR LAS PAREDES

Al menos una vez al año deberías limpiar las paredes. Lo primero que tienes que hacer es quitar todo lo que tengas colgado en ellas (cuadros, espejos...). Primero elimina el polvo de la superficie con la ayuda de una escoba recubierta con una toalla o bien con el cepillo (limpio) de la aspiradora. Presta especial atención a rodapiés y molduras. Cuando ya no quede polvo, si están pintadas con pintura plástica (que es lavable) puedes pasar un paño humedecido en agua jabonosa y después aclarar.


DÍA 2. PONTE CON LAS VENTANAS

Elige un día nublado para ponerte con esta tarea. Empieza siempre por los marcos de las ventanas. Si son de aluminio o PVC puedes usar una bayeta impregnada con detergente neutro o lavavajillas. Después enjuaga con agua y seca. Para los marcos de madera mezcla alcohol de quemar, vinagre blanco y agua destilada. ¡Y no te olvides de las persianas! Puedes usar un paño húmedo o un aspirador del mano.

A continuación, es turno de los cristales Puedes hacer un limpiacristales casero con agua, vinagre y cáscaras de limón. Aplícalo sobre el paño y luego en los cristales. Ahora cuando están muy sucios yo uso agua y jabón.


DÍA 3. EL TURNO DE LAS PUERTAS

Lo primero es eliminar cualquier resto de polvo de su marco y superficie. Puedes usar el plumero o un paño de microfibras. Después haz una limpieza más profunda con un paño de algodón, agua y jabón neutro. Es buen momento para eliminar el polvo de las bisagras y darles un poco de vaselina y de limpiar a fondo pomos y manillas. Puedes usar el desinfectante que tengas en casa o un poco de alcohol rebajado en agua. No en vano los pomos de las puertas son uno de los elementos que más se ensucia en la casa.




DÍA 4. EL BAÑO A FONDO

El baño es probablemente la estancia de la casa que más gérmenes y bacterias acumula. Así que dedica a cada elemento una buena desinfección. Lo que es muy importante que siempre limpies de arriba a abajo (el suelo siempre es lo último) y que uses distintas esponjas para cada elemento (inodoro, lavamanos y ducha).

Este día hago todos los baños de la casa.


DÍA 5 y 6. CAMBIO DE ARMARIO

Enteramos a la habitación y lo primero que hago es hacer una limpieza profunda al armario. Si el tuyo es de madera o lacado, limpia con un paño bien escurrido con jabón neutro, aclara y seca bien. Lava también todos los accesorios (cajas, cestos, organizadores...) y revisa y los ganchos. Revisa la zona inferior del armario, donde suele haber zapatero o pantalonero, porque es donde se suele acumular más polvo. Desinfecta los pomos con un poco de alcohol (así además brillarán) y coloca unos saquitos con lavanda que perfumarán y ahuyentarán los insectos.

Evidentemente saco todo y ordeno por categoría, no he aprendido a doblar como Marie Kondo, pero si uso contenedores, que me han funcionado mucho.

Me tomo dos días porque lo hago con todos los armarios de la casa.


DÍA 7 y 8. Y NO TE OLVIDES DEL COLCHÓN

Sigo con la limpieza de la habitación y evidente muevo todo y aspiro cada esquina, ya he limpiado las paredes, solo me quedan la mesa de noche y el televisor. Pero algo que hago dos veces al año es limpiar el colchón que es una cuestión de salud, ya que en él se acumulan más bacterias, ácaros y polvo del que creemos.

Para eliminar posibles malos olores bastará con que rocíes el colchón con bicarbonato y dejes actuar unas horas antes de eliminar con el aspirador. Para desinfectarlo puedes rociar por encima del bicarbonato vinagre o agua oxigenada. Si tiene alguna mancha puedes tratarla con vinagre o un poco de detergente líquido. Aprovecha también para darle la vuelta al colchón y limpiar su protector, en una auténtica barrera de protección.

Como lo hago en cada habitación y con detalle lo hago en dos días.


DÍA 9. LOS MUEBLES SIN POLVO

Aunque seguro que una vez por semana les pasas un paño por encima, es hora que te pongas a fondo con los muebles. Dale brillo a sus tiradores con alcohol, quita todo lo que tengan encima y trata con un producto específico (en el caso de los muebles lacados o de madera), renueva las alfombrillas de sus patas para que no rayen el suelo (suele suceder con las sillas). También es muy momento que los separes de la pared y limpies su trasera, lo más seguro es que luego tengas que volver a pasar el aspirador.

Aprovecho este día para limpiar las lamparas y las bombillas, este punto me llamo mi atención porque limpiarlas puede suponer un ahorro del 20% en la factura de la luz. Y también las bombillas, ya que sucias pueden llegar a perder hasta el 50% de su luminosidad por el cúmulo de polvo y suciedad.

Si tienes lámparas con pantalla de tela elimina el polvo con un rodillo quitapelusas, si son de mimbre puedes usar el aspirador de mano. Eso sí, siempre que limpies lámparas y bombilla deberás hacerlo con las luces apagadas.


DÍA 10. EL SOFÁ Y LA CORTINAS

Este paso suelo hacerlo el fin de semana y hago el día 9 y 10 juntos y ahorro tiempo, pero si no te da chance lo puedes dividir de esta manera.

Los muebles tapizados también necesitan una buena limpieza. Pasa el aspirador por los sofás. Si puedes, retira los cojines del asiento y el respaldo. Y si encuentras alguna mancha seca, trátala con amoníaco o espuma seca. Si tienes un sofá desenfundarle aprovecha para lavar la funda, verás como rejuvenece. Y haz lo mismo con las cortinas de toda la casa lávalas con un programa antiarrugas y cuélgalas un poco húmedas y te ahorrarás plancharlas.

Luego es perfecto para barrer o aspirar y ordenar el espacio como te gusta.


DÍA 11. LOS ARMARIOS Y LA ENCIMERA DE COCINA

Es hora de la cocina que siempre dejo de ultimo porque es la estancia de la casa que más tiempo te puede llevar limpiar, básicamente porque tiene muchos electrodomésticos que merecen un día a parte.

Para los armarios y encimera necesitas, primero, despejar al máximo el espacio. La idea es que limpies los armarios por dentro y fuera, así que vacíalos.

Ya sabes que mezclando agua y vinagre consigues un potente desifectante. Úsala también para los tiradores. Si encuentras alguna mancha de grasa algo rebelde, frótala con pasta de dientes.

La encimera, por su parte, si es sintética, usa siempre detergentes neutros. Y para devolverle el brillo a las encimeras de mármol, granito o piedra, mezcla media cucharada de vaselina y una de vinagre blanco, dilúyelo con agua y frota haciendo círculos sobre la encimera. Luego, retira con papel de cocina.




DÍA 12. EL HORNO Y LA CAMPANA

Son dos huesos duros de roer en la cocina. Lo bueno del horno es que se limpia mejor con el calor residual, así que aprovechado para rociar su interior con una mezcla de bicarbonato, agua y sal. Deja actuar una hora y media, quita los restos y frota el interior con un trapo impregnado en vinagre blanco. Mientras dura el proceso puedes tener en remojo la rejilla y la bandeja en agua caliente y lavavajillas. Por lo que respecta a la campana la grasa también es su principal enemiga. Limpia su exterior con un paño mojado en lavavajillas y, después, enjuaga. Quita los filtros y déjalo en remojo con un desengrasante.

Mientras se espera es el turno de la nevera. Aprovecha de hacerlo justo antes de hacer la compra porque entonces estará más vacía y tendrás menos trabajo en vaciarla.

La idea es sacar todos y lavarlos con una mezcla de vinagre blanco y agua. Para el interior una pasta hecha con bicarbonato será perfecta para desengrasar y eliminar los malos olores.


DÍA 13. LA LAVADORA

Los electrodomésticos que limpian por nosotros se ensucian más de lo que creemos. En la lavadora, además del tambor, se ensucian mucho la goma y el cajetín. Para eliminar bacterias, hongos y malos olores llena la lavadora con el agua caliente y agrega vinagre. Programa un ciclo corto. Después, abre la lavadora y deja que se ventile.

Mueve todo aspira o barre por detrás, porque siempre hay pelusa, limpia los muebles de la zona.



DÍA 14. SAL A LA TERRAZA

Tu terraza o balcón también pide a gritos una buena puesta a punto. Lo primero es despejar el espacio de todo lo que no necesites tener allí, la terraza a veces se convierte en mini trastero, y cuando ya tengas el espacio despejado toca limpiar.

Con aspirador o la escoba elimina el polvo de paredes, suelos, muebles, rincones... Hasta de la pérgola o toldo, si tienes. Friega bien los suelos (también te ayudarán a eliminar el polvo) y ponte con los muebles. Un paño con agua jabonosa te servirá. Pinta o arregla lo que esté deteriorado y fíjate también en las plantas. Igual necesitan poda, un cambio de ubicación, que airees la tierra. Un poco de jardinería te ayudará a relajarte después de tanta limpieza. Cuando acabes tu terraza estará lista para el verano.


DÍA 15. Pisos

Es momento de darle el toque final a la casa, repaso las mesas, y con un plumero los objetos de la sala, luego suelo aspirar y luego limpiar los pisos, dependiendo del tiempo con, agua y vinagre. Este paso lo hago tres veces para que de verdad queden limpios.

Luego suelo decorar la casa con bolsitas de lavanda o flores como el jazmín o rosas para que le den un aroma especial.


Como ves es una limpieza profunda, el miedo es desordenarla, pero te dejo acciones que te ayudarán a mantenerla.











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