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Es hora de despertar




Por Amaris Peraza


Muchas personas me escriben porque quieren hacer un cambio en su vida y cuando les digo que deben levantarse temprano, se acaba la magia.

El despertarte temprano hace que seas más productivo, suele haber menos errores en tu trabajo, te permite tomar un desayuno completo y con una rutina bien establecida no pasarás todo el día corriendo.

Pero claro eso dependerá des dos aspectos fundamentales: el estilo de trabajo que tengas y tu horario, en segundo lugar debes tomarte el tiempo para saber cual es tu horario corporal. Esto quiere decir que si eres más productiv@ y creativ@ en la mañana o en la noche.

En mi caso yo funciono mucho más en la mañana por eso me levanto a las 5 am, mientras que a las 8:30 pm ya debo estar en la cama.

Ahora esto se puede modificar, generando un habito (en el blog hay un articulo para que puedas lograrlo)

Ahora existen rutinas matutinas efectivas, pero recuerda que tu eres único por ende no debes vivir con un bueno y malo, solo te invito a que las conozcas y las lleves a tu vida de la mejor forma para que funcionen.

1) La hora de levantarse: la mayoría de las personas suelen salir de la cama en función a la hora en que entran al trabajo o deban llevar a los niños a la escuela. Pero la idea es que te de chance de hacer tus cosas sin carrera, pues de lo contrario saldrás estresad@ o de mal humor. Así que comienza a probar distintos horarios para saber cual es el mejor para ti.

2) Hay tiempo para energizarte y motivarte: es ideal que en las mañanas cuentes con unos minutos para llenarte de energía, por ende de motivación.

Hay personas que hacen ejercicio, otros meditan, otros leen. En mi caso medito 5 minutos, hago 10 de tai-chí y me tomo el tiempo de cepillarme el cabello con mucha calma (pues siento que estimula la circulación en mi cabeza)

Un ejemplo es de Marie Kondo, asesora de organización y autora de The Life-Changing Magic of Tidying Up, comentó que ella despierta por las mañanas y de inmediato abre las ventanas para que entre el aire fresco, una práctica que ha realizado desde niña. También purifica su casa con incienso y, dada su línea de trabajo, no cabe duda que la arregla antes de marcharse.

3) Duerme lo suficiente:esta es la clave para mi, si quieres levantarte feliz y con energía debes dormir muy bien y el tiempo necesario.

El promedio que se debe dormir es de siete a nueve horas, pero recuerdo una conferencia de Lair Ribeiro que decía que al dormir la habitación debe estar completamente oscura, sino usa los tapa ojos que dan en los aviones, porque de esa manera el cuerpo logra hacer los procesos que requiere y amanecerás mas descansado.

Igual podrás seguir una rutina antes de ir a la cama como ducharte con agua tibia, tomarte una infusión caliente y no ver televisión que te emocione.

4) Adapta tu rutina a los cambios: Y para mi una de las grandes claves es adaptar la rutina a distintas situaciones, porque no siempre es lo mismo.

Te coloco un ejemplo, a si este de vacaciones para mi es necesario ejercitarme en las mañanas; quizás no será en un gimnasio, pero puedo nadar o salir a caminar, lo que tenga a la mano y esta bien.

Otra de mis rutinas es hacer tai-chi o meditar que lo puedo hacer en cualquier parte. Ejemplo cuando estoy de vacaciones con los niños suelo despertar mucho antes que ellos para hacer mi rutina y que no me interfieran.

Hacer el cambio

A la hora de hacer el cambio de acostarte y levantarte mas temprano sugiero comenzar por acostarte todos los días 10 minutos antes de la noche anterior por una semana, pero de igual manera despertarse eso 10 minutos antes.

La siguiente semana con 20 minutos, de esa forma llegaras a despertar antes, sin que el cuerpo se resista, luego pasar por lo menos 21 días despertando a la misma hora que decidiste. Esto también sirve para los niños.

Quiero cerrar con el ejemplo de Steve Jobs , quien mantuvo la simple vida y eliminó distracciones donde pudo. Su ritual matutino consistía en levantarse temprano, tender su cama, se duchaba y luego se miraba en el espejo y se hacía una pregunta.

Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿estaría contento con lo que voy a hacer hoy?. Si descubría que la respuesta fue “no” demasiados días seguidos, sabía que en algo debía modificar.