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Dale una visión positiva a tu vida con el Savoring


Hace algunos años, me la pasaba de un lado para el otro, vivía con mucho estrés y me encantaba. Luego fui poco a poco entendiendo que debía parar por salud y calidad de vida, debía enfocarme en mis prioridades, de esa forma organizaba el día para tener tiempo y no ir aceleradamente.

Pero en el fondo amo estar “ocupada”y eso en cierta forma es porque en esta sociedad se cree que el estar ocupada es sinónimo de persona exitosa, y después de tanto tiempo entendí que no.

Ahora no pude parar de golpe, pero lo intente y mi cuerpo podía detenerse, pero mi mente seguía volando lo que hacia que siguiera cansada, estresada. Para esa época tenia cultura de meditar con frecuencia, pero al finalizar mi momento mi mente despegaba como un carro de formula uno. Pero conseguí una herramienta que me permitió ir desacelerando ese carro, hasta llegar a pararlo por momentos y fue el Mindfulness, me ayudo un montón porque hacia que me atención estuviera en el momento presente.




Pero sentía que eso me llevara al momento presente sea bueno, negativo o neutral, aunque iba sintiendo que me hacia falta un poco más de esas emociones positivas que me motivan a seguir adelante y me tope con el Savoring –prestarle atención a lo bueno de nuestro día-; cuando me lo explicaron fue perfecto, la practica fue un poco más difícil, pero es una herramienta que me ha venido funcionando a tal nivel que lo trabaje como habito y mantiene mi energía, mi motivación arriba a pesar de que las circunstancias sean inciertas.


En el momento mundial que vivimos es una de mis armas secretas que ha hecho que me mantenga equilibrada, y si lo haces en familia, veras que es muy bueno, pero si lo mezclamos con la gratitud veras que es potente. Además es tan sencillo para los niños. Asi que por eso quise escribirles sobre el Savoring.


Los números lo apoyan

Siempre trato de involucrar estudios científicos que apoyan o no los diferentes temas y estos nos darán una vision interesante sobre lo que realmente puede ser una herramienta de bienestar.

Entre otros temas estudiados en el campo de los Psicología Positiva (PP) ha estado el papel de la genética en la determinación de la felicidad. Basado en estudios de gemelos, los investigadores han estimado que en general alrededor del 50% de la felicidad es heredable, el 10% depende de las circunstancias (trabajo, hogar, estado civil, etc.) y el 40% está bajo nuestro poder individual para controlar. 

Los estudios han explorado la naturaleza fugaz de la felicidad, incluido lo que se conoce como la "cinta de correr hedónica", donde el placer de alcanzar un objetivo se desvanece rápidamente a medida que surge el deseo de la próxima "mejora". 

Otra investigación ha demostrado que las medidas de felicidad muestran una correlación positiva con la longevidad y una mejor salud. Un área de investigación relacionada sugiere que las personas son más felices cuando sus mentes se centran en el presente.




 En un estudio que involucró una aplicación de teléfono inteligente, se contactó a 2250 voluntarios adultos a intervalos aleatorios y se les preguntó sobre sus actividades y sobre lo que estaban pensando. Descubrieron que las personas pasan la mitad de su tiempo pensando en lo que NO está sucediendo a su alrededor (divagando), y esto no se correlaciona con la felicidad. En cambio, las personas en el estudio fueron más felices cuando sus mentes se centraron en la actividad del momento y "estar aquí ahora".

Este es el fruto del trabajo del psicólogo Fred Bryant junto con Joseph Veroff surgió el concepto de enfocar nuestra atención en lo bueno de nuestro día a día, lo cual incluye aumentar el disfrute de las experiencias positivas presentes así como prever las posibles del futuro y recordar las ya pasadas.


Sus investigaciones han demostrado que el “Savoring” o “saborear” puede mejorar nuestra salud disminuyendo la ansiedad, las rumiaciones, la culpa y la vergüenza a la vez que aumenta la felicidad y el optimismo.



Sonia Lyubormirsky, otra autoridad mundial en felicidad, señala que la mayoría de las personas entiende lo que significa saborear después de superar síntomas incómodos o dolorosos o después de un roce con la mortalidad o tener un susto mayor. Según la investigación empírica, se ha demostrado que saborear está relacionado con la felicidad intensa y frecuente y con la reducción de los sentimientos de desesperanza.


Hasta aquí parece fácil. Sin embargo, en la práctica el ser humano tiende a experimentar todo lo contrario: nos centramos o solemos recordar con más facilidad aquellos eventos negativos (pensamientos, emociones e interacciones sociales desagradables) que los neutros o positivos; esto es conocido como “sesgo de negatividad”, bautizado así por Paul Rozin y Edward Royzman.

En el mundo actual  de cambio continuo el sesgo de negatividad puede mantenernos en alerta constante, llenar nuestras mentes con miedo y ansiedad, mermando nuestra salud con preocupaciones crónicas y una visión oscura y premonitoria del mundo.


Incluso ante la presencia de problemas, la práctica del savoring nos permite ensalzar los aspectos gratificantes de nuestras circunstancias aumentando así el refuerzo positivo recibido. También alivia el estrés y rompe la negatividad a favor de “ampliar y construir” emociones positivas.



Mindfulness vs savoring

El mindfulness las personas lo tienen a confundir con el savoring debido a su parecido, pero les dejo un ejemplo saborear un pedazo de chocolate, no solo con atención plena, de que sienten tus sentidos a la hora de probar ese chocolate, sino de quedarte extasiado de ese momento sublime, donde tu cuerpo recibe ese alimento y que pasa dentro de ti. El punto más clave es que tu buscas crearlo.

Apreciar los placeres de la vida ayuda a construir la felicidad, y esta práctica está en marcado contraste con la búsqueda del placer, siempre buscando lo mejor que pueda venir. Y se cree que saborear no solo maximiza las emociones positivas, sino que ayuda a superar el mecanismo de supervivencia incorporado llamado sesgo de negatividad.cita de Rick Hanson, autor de Buddha's Brain

Saborear no se limita a presentar una experiencia placentera. Los estudios más recientes han demostrado que, en lugar de simplemente reaccionar a los eventos positivos cuando ocurren, las personas pueden aprender a saborear de manera proactiva: anticipar conscientemente las experiencias positivas (placer futuro), acentuar y mantener conscientemente los momentos placenteros a medida que ocurren en el momento , y recordar deliberadamente estas experiencias de maneras que reaviven el disfrute después de que terminen (saboreando los placeres pasados).

Es posible realizar el “savoring” y disfrutar plenamente nuestras experiencias de dos formas: la primera es de manera cognitiva cuando reflexionamos sobre las cosas buenas que nos pasan. Y la segunda es de manera experimental cuando logramos estar inmersos en el presente totalmente “enganchados” en la experiencia.



La buena noticia es que puedes volver a  disfrutar los momentos que ya se fueron, ya que existen 3 momentos diferentes para practicar el “savoring”:

  • En el futuro – anticipación: Es cuando generamos sentimientos positivos antes de que el evento ocurra. De hecho para muchas personas es tan placentero el planear sus siguientes vacaciones como el vivirlas.

  • En el presente: Es cuando generamos sentimientos positivos en el presente y los logramos intensificar o prolongar a través de nuestros pensamientos, comportamientos y actitudes.

  • En el pasado- reminiscencia: Es cuando generamos sentimientos positivos al recordar un evento valioso de nuestra vida;  recordar tus mejores momentos te permite “encender” de nuevo esa chispa que te provocó una emoción positiva como la alegría, el interés, el amor o la inspiración.



Y también existen 4 formas para  practicar el “savoring”:

  • “Aprovechar el sol” (Basking):  El sol no sale todos los días por eso hay que aprovechar al máximo los días soleados. Este punto se refiere a valorar y a deleitarnos  con las cosas que no nos ocurren todos los días por ejemplo  los triunfos, las felicitaciones que recibimos, los cumplidos  y los  reconocimientos.

  • “Acción de gracias”(Thanksgiving):  Se refiere a identificar continuamente las cosas en la vida que marchan bien y por las cuáles hay que estar agradecido. A veces es suficiente estar agradecido por aquellas cosas malas que pudieron haber ocurrido pero que no ocurrieron. Otra forma  de hacerlo  es expresar esa  gratitud a las personas que nos rodean.

  • “Maravillándose” (Marveling): Se refiere a dejarse inundar por la emoción del asombro y la maravilla, esa emoción que sentimos cuando estamos en presencia de algo mucho más grande que nosotros mismos;  para ello es importante no perder la capacidad de disfrutar los colores de un atardecer o los movimientos de un recién nacido.

  • “Disfrutando el lujo” (Luxuriating): Se refiere a permitirse ciertas indulgencias para  deleitarse en la experiencia de los sentidos -vista, tacto, oído, olfato y gusto-  una suculenta comida, un delicioso postre, un buen vino, un masaje, etc


Para ir un poco más allá, Seligman menciona cinco técnicas que aconsejaban Bryant y Veroff para favorecer el disfrute o savoring:


§ Comparte la experiencia con otras personas significativas y cuéntales lo mucho que se disfruta con el momento.

§ Guarda recuerdos de la experiencia, ya sea con imágenes mentales, fotografías o detalles físicos.

§ Autoelógiate por lo bien que lo estás haciendo, sin miedo a caer en el orgullo.

§ Agudiza tus sentidos para centrarte en unos detalles en lugar de en otros, no es posible abarcarlo todo porque la atención se difumina y disminuye el nivel de conciencia.

§ Ensimísmate para no pensar y solo sentir, dejando que la actividad te envuelva y te haga fluir.

Tips para  incrementar tu “Savoring”:

  1. Examina tus creencias acerca del disfrute en la vida y el “savoring”: La idea es hacer un auto-examen sobre la cantidad de placer que te permites , tu habilidad para disfrutarlos y el análisis de  las cosas que podrían estarte obstaculizando.

  2. Explora la manera actual en la que estás saboreando: piensa en qué momentos son en los que saboreas o disfrutas ¿ cómo lo haces? La idea es volverte consciente en tu manera de “saborear” y como puedes saborear más. Por ejemplo: si te gusta saborear el pasado puedes  ver fotos viejas o escuchar música que te recuerda momentos especiales; si te gusta soñar despierto con tu futuro puedes comprar un “corcho” donde puedas pegar imágenes que tengan que ver con tus sueños y aspiraciones e incrementar tu disfrute al visualizarlas.

  3. Expresa sentimientos placenteros con tu cuerpo:  sonríe, brinca, baila y ríe a carcajadas más a menudo.

  4. Afina tus percepciones sensoriales: intensifica el placer al enfocarte en ciertos estímulos como los olores, los sabores, las cosas bellas, la música y las texturas. Hazte el propósito de sentir más!

  5. Sumérgete en el momento: En lo posible despeja tu mente de pensamientos y preocupaciones y vive el poder del presente. Como dijo Russell Simmons “el mejor momento de tu vida es ahora y la persona más importante de tu vida es la que tienes enfrente”.

Es momento de saborear, crearlo como habito y por eso te dejo una guía sencilla aquí y luego poténcialo con el agradecimiento y la mejor forma la comparto contigo Mira

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